Los Mac n’ Cheese son el emblema definitivo de la cocina reconfortante, una cena realmente exquisita que eleva la sencillez de los coditos de pasta a un nivel de cremosidad irresistible. En esta receta, la clave reside en una salsa de queso fundido, densa y aterciopelada que abraza cada pieza de pasta, creando un bocado dorado que se deshace en el paladar con ese sabor intenso y nostálgico que todos amamos. Es el plato perfecto para cerrar el día con un toque de calidez, ya sea disfrutándolo directamente de la olla o con un gratinado crujiente que conquista desde el primer vistazo.
Ingredientes
- 200 gr. de pasta
- 2 cucharadas de mantequilla o margarina
- 2 o 3 cucharadas de harina
- 2 vasos de leche
- Diferentes tipos de queso al gusto (cheddar, mozzarella, emmental…)
- Sal y pimienta
Preparación
💙Mientras se cuece la pasta, añade la mantequilla o margarina en una sartén. El procedimiento es parecido al de una bechamel, pues mientras se calienta la mantequilla, tienes que echar la harina y no dejar de remover hasta que se integre y se haga una salsa. Cuando esto esté, vierte la nata y las especias y remueve
💙A continuación, añade los quesos que quieras y espera a que se fundan a fuego bajo. Añade la pasta a la sartén y remueve bien
💙Si es muy espesa, añade un poco de agua de la cocción. Hay quienes lo meten al horno con más queso y lo gratinan, pero es opcional y si realmente eres muy fan del queso

